Seleccionar página

¿Puede una serie tratar temas como la muerte, el duelo, la culpa, entre muchos otros, sin caer en un ritmo lento? ¿Existe alguna ficción en la televisión que hable sobre la religión y la salud mental de manera respetuosa? The Leftovers consigue esto y mucho más. Vaya que si lo consigue, todos y cada uno de sus episodios son un puñeta o directo a tu estómago que revuelven tus demonios más internos. Todo ello con un ritmo ágil, una riquísima variedad de personajes y una banda sonora de las mejores de los últimos años en televisión. Mi serie favorita es Mad Men, pero ni por asomo pudo en su día, ni en sus mejores episodios, provocarme el abanico de emociones que ha conseguido ésta. En este artículo intentaré no revelarte mucho de la trama de la serie, mi intención es mostrarte las ra ones que yo considero para ver The Leftovers.


Está planificada y escrita de principio a fin


Estamos de suerte, Netflix, HBO, Ama on… innumerables son las plataformas de contenido que nos brindan series, documentales y películas de las más variadas temáticas. Sin embargo cantidad no tiene porque ser sinónimo de calidad y nos encontramos con series que son exprimidas al máximo, con personajes que acaban siendo una caricatura de lo que fueron o tramas que terminan sin ninguna coherencia, conteniendo una mensaje final carente de significado. Otras por el contrario acaban siendo víctima de las audiencias o los presupuestos y no llegan a ver su final como pasó hace unos meses con Sense8 de Netflix.


The Leftovers consta de tres temporadas y cada una de ellas forma una estructura basica dentro de la narración:



  • Temporada 1: Introducción

Con diferencia la temporada más dura de las tres: dolor en estado puro con unos personajes al borde de la extenuación emocional. Sin entrar en mucho más y por si no conoces el argumento de The Leftovers los protagonistas son hombres y mujeres que en un instante pierden a alguno o todos sus seres queridos. El 2% de la población mundial desaparece en un instante, sin dejar rastro. Ese es el punto de partida que da paso a una serie de capítulos crudos, violentos, como una herida abierta que sangra a borbotones. Y cuando estás a punto de dejar de ver la serie, todo aquello cobra sentido, no del todo, pero el guión consigue plantearte las cuestiones adecuadas para que como en la vida misma, encuentres sentido hasta el dolor más profundo y la desgracia más absurda.


Pasó la gran ola, dejó su rastro de destrucción, reina el silencio y los supervivientes van retomando su vida. Calmados exteriormente, aferrándose a cualquier cosa que les pueda proporcionar un atisbo de pa y esperan a, pero en el fondo esperando que en cualquier momento apare ca alguna réplica del «terremoto» que incluso algunos creen merecer.


«No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista». Qui ás si has visto la serie te haya dado la impresión que no hay un desenlace como tal. No te quitaré la ra ón porque la última temporada no se puede decir que es un desenlace al uso y ciertas cuestiones quedan abiertas. Sin embargo el mensaje central y la intencionalidad de la serie quedan completamente satisfechos en esta última temporada.


Su protagonista


Recono co que siento debilidad por algunos «peculiares» personajes masculinos que han aparecido en los últimos años como me pasó con Adam Sackler de la serie Girls. Kevin Garvey, policia que siguió los pasos de su padre, esposo, padre de una hija y de un hijo adoptivo, podría ser el arquetipo típico de pilar masculino de una familia pero The Leftovers tampoco es una serie típica en sus personajes. Sin embargo no esperes un personaje extravagante sino un hombre de carne y hueso, que deambula sin rumbo y que en su to ude por mantenerse en pie acaba en ciertos momentos «perdiendo la cabe a». Lo cual me lleva a la siguiente ra ón.



Muestra de forma realista una enfermedad mental


OJO Este punto puede contener spoilers


A lo largo de la serie de The Leftovers ocurren episodios que podrían verse como fantásticos, pero al final de la serie cobran su explicación, y como ocurre siempre la explicación más sencilla es la cierta. Entre muchos otros episodios que pueden verse como fantásticos que no desvelaré, el personaje protagoni ado por Justin Theroux sufre varios episodios psicóticos. Los trastornos psicóticos son trastornos mentales graves que causan ideas y percepciones anormales. En el caso del protagonista los sufre como parte de un trastorno de estrés postraumático.


Por desgracia actualmente la salud mental en la televisión o el cine sigue tratándose, a menudo, de una manera irresponsable y completamente alejada de la realidad como hicieron en 13 Ra ones de Netflix. Uno de cada cuatro podemos padecer algún tipo de enfermedad mental a lo largo de nuestra vida: ansiedad, depresión, trastorno bipolar, esqui ofrenia, trastorno de la personalidad… The Leftovers consigue mostrar una enfermedad mental de manera respetuosa y sensible.


Respeta la religión


La religión no es el tema central de la serie pero si uno de los transversales. Los guionistas ni ju gan, ni justifican, ni buscan ra ones, la religión se siente o no, no hay más que hablar.



Su banda sonora


La música en The Leftovers tanto acompaña las escenas como es un elemento más en sí mismo dentro de la historia, dando un sentido totalmente inesperado a la escena descargando dramatismo o incluso aportando ironía.


Como los viajes que te cambian la vida, su banda sonora suena para quedarse en tu «retina musical».


Me dejo muchos más temas que trata la serie: la toxicidad de las relaciones sentimentales codependientes, la familia… No quiero extenderme más y espero que los descubras por ti mismo. Si ves la serie hasta el fin espero que comprendas su mensaje en el fondo positivo, como el imagen destacada que he elegido, nada al a ar, a pesar del peso de la vida nunca es tarde para recomponerse, sentarte junto a los tuyos y seguir adelante.


Y tú, ¿has visto ya la serie? Espero que si no lo has hecho aún te haya convencido o al menos picado tu curiosidad para que al final la veas y dejes un comentario.